viernes, 7 de noviembre de 2008

¿FERIA? DEL LIBRO ¿LATINOAMERICANO?, EN ROSARIO

"Rosario, cuna de la bandera" dice el cartel a la entrada de la ciudad. Cuna de músicos, escritores, poetas, médicos, abogados, y tantos otros que a la orilla del Río Paraná han puesto sus maletas. Desde la pasada semana en la calle Sargento Cabral se desarrolla la llamada Feria del Libro Latinoamericana, ó Latinoamericana del Libro. Va, pues da lo mismo, son libros y latinoamericanos.
Como buena curiosa de la vida, fui con todas mis ansias a ve como era la cosa, como dicen por aquí. Y la cosa fue e irá mientras existan libros y editores y libreros y vendedores que hacen quieren hacer su trabajo. Por eso lo que van a leer a continuación no está relatado desde la bronca o el menosprecio sino desde la impotencia de ver un caradurismo de algunos frente al trabajo del escritor.
Primero como ciudadana ejemplar aboné la entrada de seis pesos (la conversión a su moneda hágala usted), que es bastante elevada dado lo que me encontré dentro: menos casetas que en la feria artesanal.
Y si por casualidad no lo sabe en esta ciudad hay más que en Madrid. Pasé la entrada y completé unos cuponsitos para ganar viaje u otra cosa que no recuerdo. Ya que había abonado el impuesto librero me daba igual ganar lo que sea. En las primeras casetas descubría a esas personas que llevan la tinta dentro con una capacidad para hacerte descubrir a escritores que no los había escuchado mencionar. Fue el mejor recuerdo que me llevé esa tarde de calor recalcitrante frente al edificio de la Aduana. Luego fui viendo otras casetas sin títulos demasidao llamativos pero tampoco los encargados que estaban allí hacían demasiado, ya que era más importante hacer el resumen de la facultad o mirar a la lontanancia buscando el sentido de la vida. Estos escritores como son. Pero descubrí en la entreplanta que H. James, S. Marai y Y. Kawabata tienen tienen orígenes hispanos. ¿A qué usted no lo sabía?. Pues yo tampoco sobre todo con la cantidad de escritores que se rompen la cabeza y el alma para dar a conocer su obra, y en esta feria sólo tenían espacio los conocidos de siempre.
Después de media hora, tatando se sacarle partido a mi entrada busqué algún pasillo o puerta por que no podía creer que una poca decena de casillas fuera la FERIA. Ahh, me olvidaba había pequeñas salitas que había presentaciones de libros y mi enhorabuena a esos escritores. Por que dar a conocer la obra de una merece mis felicitaciones y mis respetos. Y además no tiene nada que ver con mi relato sobre la Feria. De corazón saludos y mucha suerte.
Al ver otra vez los rayos de sol, pensé en tomar algo fresco y burbujeante. Obviamente no en una bar por que ese domingo estaba jugando Boca con no sé quién. Sabe lo que pasa que yo soy más de libros, vio no de Ferias.

7 comentarios:

Giovanni-Collazos dijo...

Ya pues... ya era hora de darle vida este espacio. Y mira que tu tienes muchísima vida que darle con tus relatos, historias, crónicas... no me digas que en Rosario nunca pasa nada interesante?... no fastidies pues y ponte a escribir todos los días, poeta. Yo no siempre salgo de casa por que tengo que estar con mi madre cuidandola, cuando no podemos salir. Así que para el futuro tendre que inventarme las historias... no queda otro recurso. Hay los escritores!...

Un beso, clarisa, nos estamos leyendo.

Gio.

silvia dijo...

Clarisa, ese es el gran negocio de las Ferias de Libros, los libreros trasladan sus material a ellas y la gente recorre y cree que hace negocio o adquirió algo de cultura por pasear entre lo que vos llamás " casetas" y para nosostros son " puestos". Hace menos de un mes se realizó en Buenos Aires una Feria del Libro Independiente. Y ahi si entran todos los escritores. Ya te contaré por carta. Tu indignación es buena, pues acabas de descubrir el capitalismo de las editoriales. Un abrazo de

Silvia Loustau

Batania dijo...

Enhorabuena por el blog. Te sigo.

No sabía yo que hubiera que pagar por entrar a una feria.

Tampoco los antecedentes hispanos de James, Marai o Kawabata.

Abrazos.

Hasta pronto.

Mayte Sánchez Sempere dijo...

Feria: Mercado de mayor importancia que el común, en paraje público y días señalados.

Pues eso :D

Me gustó tu crónica, danos más.

Nos vemos. Un beso.

CHEMA dijo...

Es una lástima que no estuvieses tu por allí presentandote como poetisa; eso hubiera embellecido los posibles fallos de la feria, pero todo llegará.
Me alegro de ver como estas disfrutando tus días.
Besos.

MANUEL ALCAZAR dijo...

Que lindo el comentario de la feria del libro de Rosario. Me gusta el sentido critico e ironico valido para muchas ferias del libro que en el mundo hay. Además, que bonito que este escrito en argentino, es decir, en castellano con forma de hablar argentina. Un besazo para Clarisa.

víctor luis vergara dijo...

Pues estuve también por aquí y me gustó.
Y ¿sabes lo que ocurre cuando pasa eso?, pues que se repite de nuevo.

Un abrazote, Clarisa.
Ojos.